Concierto de Ilegales + Sindicato Sonotone
La Rambla (Córdoba)
(16/02/2007)
Muchas eran las expectativas que nos habían levantado a los que no llevamos demasiados años en esto de la música sobre lo que es un concierto de Ilegales, así que esperábamos con muchas ganas esa noche para ver que eran capaces de depararnos estos clásicos ya del rock español.
A las 11 de la noche subieron al escenario el grupo Sindicato Sonotone, encargados de hacer que la gente fuera entrando en calor. No lo tenían fácil a mi juicio ya que su estilo (rock con toques latinos) no me parecía el más apropiado para telonear a un grupo tan rockero. Sin embargo sus ganas, su soltura sobre el escenario y sobre todo su talento y sus buenas canciones demostraron que estaba equivocado. Consiguieron hacer que el numeroso y variado público disfrutara con su directo escuchando, bailando y cantando buena música. Su repertorio se centró en las canciones de sus 2 trabajos editados hasta la fecha “Se acabó lo bueno” y “Cuando volvamos a ser pequeños” y alguna versión, como “La ley” de Radio Futura. Sonaron temas como “Te echo de menos”, “La canción de Perico”, “Cierra los ojos” o “Antoñin no seas menso” entre otros. Sin duda demostraron su calidad, su buen hacer y consiguieron dejar un buen sabor de boca a los asistentes y prepararlos para el plato fuerte…
… Y a eso de las 12 de la noche, puño en alto y jaleado por el público subió a las tablas Jorge Martínez y su banda. La sala en ese momento estaba a rebosar, unas 500 personas de todas las edades y de todos los estilos esperaban el comienzo del espectáculo. Y empezó, vaya si empezó, tan pronto como comenzó a sonar el “Motín en la prisión”, las primeras filas saltaban y cantaban sin parar. Se veía un grupo con muchas ganas, ganas que muchas veces se echan en falta cuando ves a grupos muchos más jóvenes. Desprendían energía por los 4 costados mientras caían sus grandes dosis de rock’n’roll, “Hola mamoncete”, “Regreso al sexo químicamente puro”, “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”… Incansables durante todo el concierto, moviéndose de un lado a otro del escenario, incitando constantemente al público a bailar y cantar con un sonido realmente potente y sin fisuras. Gente cada vez más animada y con ganas de más concierto y más fiesta mientras se escuchaban temas como el “Soy un macarra” otros de los muchos himnos de esta banda. “Odio los pasodobles” no podía faltar, como tampoco podían faltar los comentarios ácidos del líder de la banda. Pero tenía que llegar el final y llegó con el “Destruye” que volvió locos a los allí presentes provocando un aluvión de bailes sin control que consiguió que descargásemos una gran dosis de adrenalina.
No cumplieron pues, con las expectativas creadas sino que las superaron con creces dejando patente el porqué llevan tantos años en esto y lo que es más importante dejando bien claro que queda Ilegales para rato porque energía y buenas canciones no les falta. Una gran noche.
El hombre del traje negro