31/3/07
Sala Q  (Sevilla) 

Se aproximaban las diez de la noche cuando llegamos a los aledaños de la sala Q. El ambiente era lo esperado, tal vez más joven, pero en cuanto al numero y la forma era lo previsto. El publico del concierto no sobrepasaría las ochenta personas, cantidad que no esta nada mal visto la ubicación de la sala, que esta alejada de la mano de dios en un polígono sevillano, la lluvia que caía y el precio de la entrada, que para el sector más joven podía ser un impedimento.

       Conociendo como se las gasta Uoho y compañía no tuvimos prisa en entrar, sabiendo que como poco tardarían media hora en salir después de la hora prevista. Lo primero que me llamo la atención de la sala era su distribución, la última vez que estuve en ella fue hace tres años viendo los Suaves. Había dividido la nave en dos cubiertas, una que alojaría el bar y otra, que separada por un telón, daría paso al escenario. Al llegar a la segunda parte de la sala vimos que sobre el escenario había una pequeña mesita y un sillón, lo que daba a pensar que antes del concierto alguien saldría a recitar algo, y así fue.

      Apareció el señor Manolillo Chinato de entre las sombras de los camerinos, y subiendo las escaleras ya se podía oír al publico recitar sus letras. Se sentó en el sillón y empezó a leer sus poesías, que traía escrita en varios folios. Durante cerca de media hora estuvo recitando junto a un sector incondicional del público que se sabía de principio a fin todos sus poemas. Ya en su ultima poesía A la sombra de mi sombra salio el grupo para acompañarlo tal y como ya se hizo en el disco de Extrechinato y tú.

       Y empezó el Rock and Roll. Tras un par de canciones, entre las que tocaron Luna llegó la segunda sorpresa. La batería nos advertía con sus primeros golpes que algo grande se aproximaba, se llamaba Platero y Tú. El Roce de tu cuerpo sonó ante los espectadores que no se creían lo que veían, mejor dicho, lo que oían. Como curiosidad apuntar que Iñaki llevaba la camiseta que tanto vistió con los Platero, aquella del Umore Ona. Después de la canción, el publico brindo al grupo un par de minutos de aplausos y gritos nombrado el nombre de aquel famoso burro.

       Fueron sucediendo canción tras canción de su disco mientras daba la sensación de que el técnico de la mesa de PA debía estar sordo como una tapia. El volumen del concierto era brutal, llegando a distorsionar en varias ocasiones, conllevando a que la calidad del sonido dejara mucho que desear, no así la del grupo que era la esperada de unos músicos de tal experiencia.

       Escuchando a la Inconsciencia daba la impresión de escuchar al hijo bastardo de grupos como Status Quo, los Who o los mismísimos Zeppelín. El sonido era clásico y Iñaki se movía sobre el escenario con una soltura que a día de hoy no es habitual ver en guitarristas profesionales, puede que en mayor medida sea por que el rock and roll no esta muy cotizado en este país, por desgracia para todos.

        A mitad del concierto sucedieron un par de canciones más de Extrechinato y tú, donde el propio Chinato se haría con el micrófono. Y tras estas, la tercera, y no ultima, sorpresa. Ella bebe pa olvidar a esta puta sociedad…Lola ¿Por qué estas sola?... Así empezó Calvo a cantar dando pie a seguir la canción de los Cicatriz de Lola. Inesperada versión que hizo que el público enloqueciera dando paso a remolinos de gente empujándose los unos contra los otros. Y un poco más tarde, Iñaki tímidamente empieza a golpear despacio, y flojo, pero marcando bien en su guitarra unos acordes que hacía años que no salían de sus manos por estas tierras. Hay poco rock and roll estalló de los amplificadores, y los Platero aún son recuerdos y la gente los quiere y no los olvida. Otra vez una ola de aplausos y más gritos recordando al mejor grupo de rock and roll español de todos los tiempos, perdóneme el maestro Rosendo.

      Ya quedaba poco para acabar el concierto e Iñaki se permitió el lujo de cantar Mujer Brutal, o Ace of Spades si nos referimos a la versión original.

       Para concluir me gustaría destacar la humildad, la clase y la experiencia de este gran grupo, que, aunque previsiblemente sea banda de un solo disco, sobre el escenario nos da un espectáculo, que dada su calidad, es de agradecer. Y aunque Calvo, el vocalista, se vea un poco verde sobre la madera, el apoyo que tiene de un grupo con esos músicos hace que de igual su poca edad.

 Texto y fotos: Fernando Hendrix