¿INCONSCIENTES? ¿DÓNDE?

Sí señores, vuelven a las andadas. Este nuevo grupo formado por viejos roqueros ha pisado tierra firme para aterrizar justo en la sala Copérnico (¡¿no han encontrado otro lugar más fresquito sobre la Tierra?!), donde la emoción, el calor (con ello quiero decir sudor) y la adrenalina, son un concepto unívoco.

Día 1 de junio. Estrenamos el mes que nos anuncia el verano con un concierto que parece más que prometedor…Se abre el telón, y aparecen tres melenas y un Calvo, ¿cómo se llama el grupo?(y no es Platero)...Inconscientes señores, son Inconscientes. Todos ellos y uno por uno; Miguel (bajista de Extremoduro), Cantera  (batería del mismo grupo), Calvo (vocalista de Memoria de pez) y cómo no, Iñaki “Uoho” Antón (guitarrista de Extremoduro y de Platero y Tú).

Al primer toque de guitarra empieza la euforia que marcará la hora y media (casi dos) que nos queda por delante. Suenan canciones como Empieza la función, Miedo a despertar o Cuestión de principios, y el público se va calentando. Aunque disfrutando por el camino esperan el momento final en el que las versiones de grupos tan míticos como Platero y Tú o Extremoduro empiecen a fluir de las manos de sus antiguos componentes. ¡Un lujo! Sin previo aviso, comienzan a flotar en el aire notas muy conocidas por todos. Increíble pero cierto. El Eterno viajero Manolillo Chinato con su arte innato para recitar, sale al escenario para contarnos una maravillosa historia de sueños e ilusiones.

 

Despertamos del letargo y sin tiempo casi para respirar, la banda del Uoho no se hizo esperar para deleitarnos con una “versión” (por llamarla de alguna manera, aunque era para jurar que se trataba de la original) A fuego. Saltamos como nunca (aunque nos cansamos como siempre) y gritamos a viva voz; voy a tatuarme azul una casitaaaaaaa... Para asegurarse el dejar “los deberes bien hechos”, y por si sabía a poco, Inconscientes no cejaron en su empeño de darnos un 3x1 (los anfitriones, Platero y Extremo) y después de dejarnos las cuerdas vocales en más de una versión, volvimos a La inconsciencia de Uoho, concretamente a Luna donde gastamos las pocas fuerzas que nos restaban. Parecía que no iba a terminar nunca. Canción enlazada con canción, solos increíbles de todos los componentes, colaboraciones inesperadas (también Juan Valdivia – Héroes del Silencio-)…un batiburrillo que marcó la diferencia entre una noche cualquiera y una peazo de noche. Pero todo llega a su fin, aunque nunca (al menos que hayan visto mis ojos) a un final semejante. Los retazos de las últimas canciones, se perdían entre los gritos del público entusiasmado, los golpes de guitarra de Uoho, la voz desgarrada de Calvo y los arranques de batería y bajo de Miguel y Cantera. Finalmente, Calvo subido a hombros de Iñaki y el bajo y el batería abrazados por detrás fueron, junto con un gracias por haber venido y aguantado nuestros temas, el broche de oro de este caótico e irrepetible concierto. ¡Benditos Inconscientes!

Crónica: Celia Escudero Vázquez